Las plantas hortícolas injertadas son más resistentes a enfermedades del suelo y presentan mayor vigor y productividad debido al sistema radicular más robusto del patrón. Las plantas pueden tener un ciclo de producción más largo y los frutos obtenidos pueden presentar mayor calidad. Estas ventajas, en comparación con las plantas tradicionales, han generado una mayor demanda por parte de los productores. En Plantalgarve producimos plantas injertadas de sandía, melón, melón cantalupo, tomate, pimiento y berenjena.