La importancia de las plantas auxiliares en la producción de hortalizas en invernadero

Actualmente, en la producción hortícola en invernadero, el uso de plantas auxiliares se ha ido consolidando como una solución eficaz y sostenible para la protección de los cultivos. Entre las especies más utilizadas destaca la Lobularia maritima, reconocida por su gran capacidad para atraer insectos beneficiosos.

Las plantas auxiliares se introducen en el entorno del invernadero con el objetivo de promover el equilibrio biológico, reduciendo la necesidad de tratamientos fitosanitarios químicos. Funcionan como soporte para organismos auxiliares —como depredadores y parasitoides— que ayudan a controlar las plagas frecuentes en los cultivos hortícolas.

En el caso de la Lobularia maritima, sus pequeñas flores, ricas en néctar y polen, resultan especialmente atractivas para insectos útiles, como los sírfidos (cuyas larvas se alimentan de pulgones), los parasitoides y otros polinizadores. Al proporcionar alimento y refugio, esta planta contribuye a la instalación y permanencia de estos auxiliares dentro del invernadero, aumentando la eficacia del control biológico.

El uso de plantas auxiliares permite:

  • Reducir las poblaciones de plagas de forma natural
  • Disminuir el uso de pesticidas, promoviendo una producción más sostenible
  • Mejorar la biodiversidad funcional dentro del invernadero 
  • Crear sistemas de producción más equilibrados y resilientes 

Otro aspecto fundamental es su función preventiva: al mantener activas las poblaciones de insectos beneficiosos, es posible controlar de forma precoz posibles focos de infestación, evitando su desarrollo.

En Plantalgarve, ofrecemos bandejas de plantas auxiliares, como la Lobularia maritima, listas para integrarse en su invernadero y acompañar la producción hortícola. Esta práctica solución permite a los productores implementar estrategias de protección biológica de forma sencilla, eficaz y adaptada a las exigencias de la agricultura actual.